Buscar
  • Ellas Deciden

🌱El futuro incierto para niñas y mujeres...🌏

La búsqueda de la igualdad para mujeres y niñas en un futuro incierto


Por Marioliva González

Fotografía realizada por The Hunger Project México


Durante los últimos 30 años, la priorización del crecimiento económico, sobre los derechos sociales y ambientales ha permeado en las agendas nacionales e internacionales.


A pesar de estar íntimamente relacionados, el modelo de extracción, consumo y producción, mantiene, en hambre, muerte, violencia, desigualdad y carencias, al menos, a la mitad de la población mundial, en su mayoría mujeres y niñas, quienes sufren de manera desproporcionada las consecuencias de la crisis climática, que se ha recrudecido durante ese mismo periodo de tiempo.

Ese mismo sistema económico beneficia de manera extremadamente desigual, al 1% de su población, predominantemente masculina y blanca, quienes concentran más del 80% de la riqueza generada ( OXFAM, 2018) y mantiene a la mitad de la población en condiciones de pobreza y vulnerabilidad, especialmente a mujeres y niñas con impactos que son exacerbadas por sus diversas interseccionalidades, pues la mayoría de las personas pobres son mujeres, quienes son encargadas de brindar agua y alimentación para sus familias mediante los trabajos de cuidado.


Las mujeres 👩🏽‍💼 y las niñas 👧🏽 en la crisis climática


Al ser las mujeres y las niñas las mas vulnerables ante los efectos del cambio climático y sus consecuencias, conocer cómo les afecta es vital para generar políticas publicas y estrategias de adaptación y mitigación ante sus efectos. Sin embargo, la disponibilidad de datos desagregada por edad y género en la materia, es escasa.


Y es que los impactos para las mujeres y niñas ante las sequías, las inundaciones, y los eventos climáticos extremos son desproporcionados.


Debido a la injusta distribución de los trabajos domésticos y de cuidado no remunerados, las mujeres y niñas, ante la escasez de recursos agravada por la crisis climática, dedican a nivel mundial 200 millones de horas diarias para conseguir agua (Global Citizen, 2021), sumiéndolas en un círculo de violencia , vulnerabilidad y pérdida de oportunidades de desarrollo.


Por otro lado, al aumentar los eventos climáticos extremos y desastres, como los huracanes, el aumento de temperaturas, o los terremotos, las mujeres y las niñas tienen 14 veces más riesgo de morir, (ONU Hábitat 2019), tanto en países ricos como en países pobres o mas vulnerables. Por ejemplo, durante las olas de calor en Francia en 2003, donde la mayoría de las muertes fueron de mujeres adultas mayores, o la mayoría de mujeres afroamericanas atrapadas durante las inundaciones provocadas por el huracán Katrina en 2006.


Después de los desastres, las mujeres además, son mas vulnerables a sufrir violencia física y sexual, desplazamientos forzados y falta de acceso a sanitización adecuada, métodos anticonceptivos y malnutrición.


Estas vulnerabilidades se agravan también ante la falta de recursos gubernamentales para enfrentar las crisis, pues los recursos destinados a la planificación familiar y los derechos sexuales y reproductivos, se reorientan a paliar otras necesidades urgentes, impidiendo que las mujeres puedan acceder a métodos anticonceptivos y protegerse ante las infecciones de transmisión sexual o el VIH (ONU, 2021). En este mismo sentido, aumenta el riesgo de mortandad materna e infantil, y ante enfermedades provocadas por vectores como el Zika y el Chicungunya.



Por otro lado, las comunidades indígenas y afrodescendientes, quienes resguardan el 80% de los bosques y selvas del planeta, enfrentan mayores desigualdades, violencia y desplazamientos forzados ante los megaproyectos públicos y privados ante proyectos mineros, agroindustriales y energéticos. El hostigamiento y persecución de las defensoras y defensores de la tierra y el territorio se recrudece hacia las mujeres que sufren desplazamientos forzados.

En nuestro país , el caso más reciente es el de Irma Galindo, defensora de los bosques de la sierra Ñuu Savi ante la tala ilegal, y quien había sido hostigada, amenzada y perseguida desde 2018, sin la protección gubernamental, quien ha desaparecido a finales de octubre, mientras las autoridades han sido omisas al llamado de su aparición con vida.


Es por esto que la perspectiva de género es indispensable en la elaboración de políticas publicas encaminadas a la resiliencia ante el cambio climático, la seguridad y la garantía de sus derechos humanos.


El pacto climático de Glasgow ¿a la altura de la emergencia climática? 🌱🌪️🌎🚨


Hacia la realización de la COP26, se buscaba que los países aumentaran su ambición de reducir la emisión de gases efecto invernadero para 2050, al término de la COP26, estos compromisos siguen sin acciones concretas y apuntando a escenarios de entre 2 y 3 C de aumento en la temperatura.


También se buscaba que los países responsables de las emisiones y los mas beneficiados, pudieran colocar ( ahora si) el financiamiento climático, 100 mil millones de dólares anuales, que habían prometido desde la COP15 en 2009 y que en parte se han colocado en forma de deuda para los países mas vulnerables. Esta cifra ya es insuficiente y aumenta conforme nos acercamos al 2030, poniendo en jaque los avances hacia la reducción del hambre y la pobreza que busca la Agenda 2030.


A pesar de ser calificada como la conferencia más importante para el futuro del planeta, ésta fue poco incluyente, pues estuvo integrada por negociadores, en su mayoría hombres blancos, con una media de 60 años, y baja representación de pueblos y comunidades indígenas, mujeres, y jóvenes quienes vieron limitada su participación ante las restricciones de viaje por la pandemia, mientras que los negociadores de las petroleras y carbón tenían la delegación de mas grande que cualquier país, con mas de 500 representantes, y cuyo impacto es evidente en el texto final del pacto.


En este sentido, una de las grandes fallas del pacto fue la falta de compromisos financieros y acciones ante las pérdidas y daños en los países más pobres, quienes en general, tienen menores recursos para adaptarse o mitigar los efectos del cambio climático y a pesar de que son quienes menos han contribuido a esta crisis.


Reforzar el liderazgo de las mujeres, las personas jóvenes y las niñas.


Este sistema económico nos condena a un futuro incierto, y coloca especialmente a las mujeres y las niñas en la base de la pirámide social, política y económica, que se recrudece con sus distintas interseccionalidades. Es indispensable, que el cambio de paradigma en el desarrollo se enfoque a un cambio en la política económica dando prioridad a lo social y ambiental, como se ha planteado ya desde 1992 en la Cumbre de Rio y se ha retomado en la Agenda 2030.


Ante este cambio de sistema, no existe una sola respuesta, y las acciones ya están ocurriendo no en las cúpulas de poder, que se resisten al cambio, si no, sobre todo en las comunidades organizadas, en donde el liderazgo de las mujeres , jóvenes y niñas es contundente.


Reforzar la organización y liderazgo en las estrategias de mitigación y adaptación, con perspectiva de género y encaminada a la justicia intergeneracional, es vital para alcanzar sociedades incluyentes, pacificas e igualitarias. La voluntad política y una visión a largo plazo, que trascienda administraciones que se traduzcan en recursos financieros y acciones concretas es vital.


Exigir que se reconozca la crisis climática y el desarrollo de políticas, presupuestos adecuados y acciones gubernamentales basadas en datos, que incluyan a las mujeres, las personas jóvenes, las comunidades indígenas y las y los niños, mientras se transita de manera acelerada hacia economías bajas en carbono, es un paso urgente, ante un futuro que se antoja incierto.





Marioliva González es feminista, consultora ambiental y de participación juvenil. Ha participado activamente en la consecución de los ODM y actualmente al seguimiento e implementación de la Agenda 2030 y los Acuerdos de París. Fundó el capitulo Mexico de La Red Global de Acción Juvenil y desarrolla metodologías participativas para generar acuerdos horizontales y redes en Tikiva, donde es cofundadora. Es parte de la red FESministas.

Redes sociales: Twitter: @marioliva4








#EllasDeciden cree en el poder transformador de las niñas, adolescentes, jóvenes y comunidades para potenciar su autonomía y decisión, ser partícipes del desarrollo local a través de la Educación Integral en Sexualidad para la construcción de comunidades autosuficientes, libres de matrimonios y uniones tempranas, violencia doméstica y de género, embarazos no planificados , feminización de la pobreza y así, decidan sobre sus cuerpos, comunidades y territorios.




Ellas Deciden es una iniciativa de The Hunger Project , organización estratégica global, que trabaja para poner fin al hambre y la pobreza alrededor del mundo a través de su modelo de Desarrollo Liderado por las Comunidades con Perspectiva de Género y así alcanzar la buena gobernanza local.

71 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo